TIERRA DE BABEL

Jorge Arturo Rodríguez

Ojo, mucho ojo

Unos días más y ya estamos frente a las urnas para votar. Me he levanto estos días cansado de todo y cansado de mí, escribiera Charles Baudelaire. Pero en realidad, me despierto con buenos ánimos, un día más de vida, no precisamente como canta Amanda Miguel, puesto que tengo que trabajar:

 

“Me levanto de la cama, tarde
que alegría, otro día, nace
Y es insolente el sol
se mete en cada rincón
hoy no sonó el reloj
gracias por ese favor”.

 

Sin embargo, al quitarme la modorra, echarme un baño y volver a la realidad, me topo con la misma cantaleta: violencia, inseguridad, desquicio aquí y allá y… Me lleva la que me trajo, ni un resquicio a la felicidad y agréguenle mis fans las gastadas campañas (¡horror!). Sí, claro, hay excepciones, poquitas.

En la Encuesta Nacional de Clima Político-Electoral realizada por POP GROUP (30 de mayo de 2018), en la sección titulada “Humor social”, a la pregunta “¿Cuál es su estado de ánimo el día de hoy?”, el 55% contestó que “Bueno”; el 8%, “Muy bueno”; 24%, “Malo”; 8%, “Muy malo”, y el 5% no sabe o no contestó.

Sí, nos despertamos de excelente ánimo, pero… ¡Ah, qué chinga sobrevivir! Recuerdo que el periodista Germán Dehesa en sus columnas preguntaba: “¿Qué tal durmió?”. Y mi estimado amigo, el excelente fotoperiodista Noé Valdés –que en paz descanse y allá donde esté siga con su buen humor-, en sus artículos también preguntaba: “¿Qué tal duermen amables lectoras y lectores?”.

Sabemos que la situación crítica por la que atravesamos (Peña Nieto lo niega, incluso afirma que los mexicanos “nos auto flagelamos” al pensar que vivimos en un estado económico crítico), tardará en restablecerse vaya usted cuantos años o sexenios más, si bien nos va.

Por lo pronto, me pregunto qué harán los candidatos en este mes de junio, días ¡difíciles!, puesto que los mexicanitos celebraremos el Día del Padre y estaremos aplastados y fundidos en el Mundial de Futbol de Rusia. ¿Acaso se pondrán a echar la cascarita en el vecindario, las colonias, las calles más empobrecidas; en los parques y campos olvidados; en los mercados, autobuses y… en donde se los permitan o no? Claro, habrá banderitas (¡y promesas y apoyos!) del equipo político promovedor. Chance hasta inviten las chelas en honor a los padres, mamás-padres, ¡todo por tu voto! Faltaba más, faltaba menos.

En la Encuesta arriba señalada, a la pregunta: “¿En qué momento cree que podría cambiar su decisión de voto? El 57% dijo que “Hacia el final de la campaña”; 24%, “Después del último debate”; 11%, “El día de la elección”; 7%, “No sé cuándo”.

Tengo un mes pa’ reflexionar mi voto, mientras tanto celebraré el Día del Padre bien padre, y veré el Mundial de Futbol de Rusia. Así olvidaré un poco la realidad violenta, palabrerías de las comparsas, digo de las campañas electorales. ¡Viviré momentos felices! Pero ojo, mucho ojo, les recomiendo un ojo al gato y otro al garabato. No nos vayan a comer el mandado, y amanezcamos, con o sin ánimos, hasta sin calzones.

 

De cinismo y anexas

 

Hablando de estos menesteres ya cotidianos, el actor Joaquín Cosío expresó hace  unos días: “Vivimos en un mundo totalmente envilecido, es decir, si pensamos en que el horror de la guerra podría ser superado yo creo que son estos tiempos lo que nos permiten afirmarlo, somos testigos de una degradación terrible del mundo, donde la gente se mata entre ella, donde la amenaza del terrorismo es una realidad para los civiles y no hablemos de México, donde la violencia del narcotráfico y del Estado imperan, donde hemos perdido la tranquilidad y la paz. Hemos perdido las calles, nuestras carreteras, el país lo hemos perdido y vivimos asolados por una violencia que existe en las calles y que es la que rige la agenda del país, la violencia es contigua a nosotros y está próxima todos los días de nuestra vida.”

Luego dijo: “Estas discusiones que han existido siempre con relación al arte, que si puede cambiar cosas, transformar sociedades. Yo creo que el arte proporciona felicidad y es algo que tenemos extraviado, es siempre una posibilidad de que el hombre se recupere a sí mismo, el hombre se divierte en los tiempos de obscuridad, de dolor, de pesadumbre, reírse y divertirse es importante. El arte siempre propondrá un espacio para ello, para reflexionar sobre sí mismo, sobre los demás, para disfrutar, para que tus sentidos disfruten las posibilidades que el arte mismo te regala. No todo está perdido, tenemos el arte.”

Muy de acuerdo. Que duerman y despierten bien.

Ahí se ven.