*    Alfonso Romo, reconoce que no alcanza el dinero para llevar a cabo su proyecto de nación

Andrés Manuel López Obrador pidió a los inversionistas tener confianza en su proyecto económico, aunque incluso sus colaboradores más cercanos, como el empresario Alfonso Romo, reconocen que no alcanza el dinero actual para cumplir las propuestas del tabasqueño.
Por Manuel Hernández Borbolla

DANIEL BECERRIL / REUTERS
A través de una carta, Andrés Manuel López Obrador pidió confianza a los empresarios para no dejarse llevar por la “guerra sucia” en su contra. Pero la carta dio pie a varias críticas en torno a la viabilidad de la propuesta económica del candidato de Morena. ¿Qué tan viable es realmente el modelo y la propuesta económica de López Obrador?

Es la pregunta que muchos analistas se siguen haciendo, luego de que incluso el empresario Alfonso Romo, coordinador del Proyecto de Nación de Morena, reconoce que no alcanza el dinero para realizar todas las propuestas ofrecidas por López Obrador en campañas electorales. Y de acuerdo con algunos análisis del sector privado, se requerirían hasta 4 billones de pesos adicionales para llevarlo a cabo.

La carta publicada por López Obrador en El Financiero consta de 10 puntos, en los que el candidato presidencial de Morena pide a los inversionistas que tengan confianza en su proyecto, al asegurar que el combate a la corrupción y la construcción de un Estado de derecho permitirá generar condiciones para el crecimiento económico.

“Consideramos que sin corrupción y con un gobierno austero podremos sacar a México de la crisis económica, del malestar y la pobreza, de la espiral de inseguridad y violencia que actualmente padece. Para ello, no hará falta aumentar impuestos ni incrementar la deuda del Estado; bastará con honestidad en el gobierno y con una reducción del costo de la administración para aumentar la inversión pública y utilizarla como capital semilla para financiar proyectos productivos con la participación de la iniciativa privada y del sector social”, señala.

“En términos generales, el modelo económico que proponemos es semejante al que se aplicó en el país en el periodo denominado del Desarrollo Estabilizador. Con esa orientación la economía mexicana creció a tasas del 7% anual, sin endeudamiento, inflación ni devaluación de la moneda. No es nuestro propósito, desde luego, revivir un modelo del pasado y aplicarlo de manera mecánica; pretendemos retomar las lógicas que funcionaron, ajustarlas a las condiciones actuales y aplicarlas con una visión política distinta, de pleno respeto a los principios democráticos y a la legalidad, en un entorno en el que deben tomarse en cuenta factores tan diversos como la inserción de México en la globalidad, el surgimiento de una nueva generación de derechos individuales y sociales y una vertiginosa transformación tecnológica.”

El periodo del Desarrollo Estabilizador es un periodo que va de 1952 a 1970, de acuerdo con algunos autores, modelo que luego sería modificado en algunos aspectos por el llamado Desarrollo Compartido de Luis Echeverría, con la justificación de lograr una repartición más equitativa de la riqueza, la cual detonó en la crisis económica de 1976.

DATOS OFICIALES RECOPILADOS POR EL BLOG MÉXICO MAXICO
Sin embargo, el Desarrollo Estabilizador no fue tan estable como algunos consideran, tal como señala el economista emérito por la UNAM, Carlos Tello.

“Junto con la solidez monetaria, el crecimiento económico y la aparente estabilidad, estaban la creciente concentración de la riqueza, los rezagos en la atención de los servicios sociales, la concentración de la propiedad de los medios de producción, la penetración del capital extranjero (incluyendo la adquisición de empresas ya establecidas), la insuficiencia agropecuaria, la ineficiencia industrial, el creciente subempleo, el debilitamiento del sector público y la insuficiente práctica democrática. El Desarrollo Estabilizador fue, en realidad, desestabilizador”