1.-Ninguna autoridad pública, ajena a ese compromiso constitucional

2•Juzgar no son papeles, son historias y cada una es la más importante de todas

3.-Le dio la bienvenida a la sede central el Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Edel Humberto Álvarez Peña

 

Al dictar la conferencia magistral “Las Reformas Constitucionales y su Trascendencia Actual”, el Ministro en Retiro Juan Silva Meza hizo un llamado a juezas y jueces a entender que la globalización y la internacionalización han transformado a la sociedad y ello incluye al derecho.

Expuso que estos fenómenos han originado transformaciones radicales: los derechos nacionales; la jerarquía constitucional; la supremacía constitucional; lo aprendido en las universidades; las garantías; los juicios de amparo,  han cambiado radicalmente “y eso tenemos que aceptarlo”.

Explicó que desde que se aceptó la jurisdicción externa la supremacía constitucional entra en un proceso de universalización, en el que se privilegian los derechos humanos, la centralidad del individuo.

Ejemplificó que la reforma penal dio un vuelco de tal magnitud que se llevan ocho años en su implementación y los poderes públicos no han caminado al mismo ritmo. A veces, precisó, por el ejecutivo, a veces el legislativo y por los cambios constitucionales y las leyes secundarias.

En este contexto indicó que ahora camina esta reforma penal, pero se hará extensiva a las otras disciplinas, laboral, mercantil, familiar y quizá sean más complejas.

Ante ello destacó la gran responsabilidad de juezas y jueces en impulsar el poder federal jurisdiccional y los derechos humanos mediante la capacitación nacional sustentada en el artículo 1 de la Constitución y llevar a buen puerto las reformas.

Finalmente hizo algunas reflexiones en torno al papel de los juzgadores, que son a final de cuentas eso, el justo equilibrio. “Enfrentamos muchas resistencias sociales al principio de presunción de inocencia, incómoda a la sociedad, se causan molestias porque a veces no hay suficientes pruebas o no se cumple con el debido proceso”, dijo.

Ante tales circunstancias, precisó, juzgar a los semejantes es un privilegio de muy alta responsabilidad que los distingue de los demás, se ejemplo, calidades y cualidades, lo que se quiere ser y seguir siendo.

“Juzgar no son papeles, son historias y cada una es la más importante de todas. Simular puede afectar no sólo a una persona, sino a familias, a la sociedad toda”, insistió.

Eso exige dejar de ser jueces profesionales y convertirse en juzgadores y ganarse la confianza  de la sociedad, concluyó.

 El director del Instituto de Capacitación,  Magistrado Marco Antonio Lezama, hizo la presentación del eminente jurista que fue Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de 2001 a 2014.

Asistieron a la conferencia Magistradas y Magistrados; servidores públicos; abogados y estudiantes.