Coatzacoalcos, Ver. 26 de enero de 2018.- En medio de una gran algarabía, el precandidato del PRI a la gubernatura de Veracruz, Pepe Yunes Zorrilla, se reunió con la base priista del municipio de Coatzacoalcos, ante quienes afirmó que “hoy Veracruz atraviesa uno de los momentos más complicados en su historia”, situación que se comprometió a buscar transformar si los priistas lo hacen su candidato.

Pepe Yunes reconoció que lo mejor que tiene la industria petrolera es quien la hace funcionar, su gente. Y coincidió con la afirmación de que México tiene una deuda con la actividad petrolera. “México tendrá que voltear los ojos y hacer presencia aquí, en función de desarrollo y de crecimiento”.

Reiteró su compromiso de alianza con los trabajadores petroleros, ante quienes se comprometió a caminar y a hacer propias sus causas, lo cual hizo extensivo para cada enclave petrolero “hasta el final y de la mano, sin ninguna duda”.

“Lo que estará de por medio en los próximos años implica reflexionar en la importancia de la decisión de lo que hoy tomemos, analizando si lo que se quiere es un discurso sin fundamento, que busca confrontar y aprovechar lo que no ha funcionado bien”, señalando que la molestia es justificada, pero que de ella se busca sacar provecho electoral.

Yunes Zorrilla manifestó que ante pretensiones falsas e irresponsables, hay que anteponer la inteligencia del análisis y la reflexión y apoyar la precandidatura presidencial de Pepe Meade, quien es un mexicano que conoce Veracruz y al sector petrolero, y que ya se ha hecho presente en el sur de la entidad.

Destacó que Pepe Meade es un hombre que tiene claridad de hacia dónde debe orientarse el diseño de las políticas que generarán desarrollo para el bienestar de nuestra gente, como es el caso de la Zona Económica Especial y las políticas que estarán generando atracción de capital, de inversión y de empleo.

De igual manera, Pepe Yunes pidió a las mujeres priistas presentes la posibilidad de su apoyo, asegurando que “queremos que Veracruz sea un espacio en donde las mujeres puedan transitar sin violencia y sin discriminación, que puedan participar económica, social y políticamente, y que a partir de su preocupación y de su muy aguda sensibilidad, se puedan construir escenarios en donde quepamos todos, en donde tengamos oportunidades para crecer y particularmente, en donde tengamos la posibilidad de disfrutar un entorno sin miedo, con seguridad y en plenitud”.