La creación del Día Internacional de la Mujer se aprobó en 1910, gracias al esfuerzo del Partido Socialista Internacional, pero al principio muchos no lo tomaban en serio. No fue hasta el año siguiente de su origen, que la fecha tomó un nuevo significado, luego de que un devastador incendio en la ciudad de Nueva York sacó a la luz las terribles condiciones bajo las que las mujeres laboraban.

La compañía Triangle Waist se dedicaba a la creación de blusas de mujer y era en muchos sentidos, un ejemplo de explotación. Los dueños habían dejado en manos de subcontratistas la responsabilidad de sostener la plantilla laboral, la mayoría de ésta formada por inmigrantes que no podían quejarse de las condiciones de trabajo por temor a ser despedidas. De esta manera, los jefes podían imponer largas jornadas sin condiciones de seguridad, ni paga justa.