No se salva nadie de la corrupción, México es por lo general un país de corruptos, de alguna u otra forma somos corruptos en diversas cuestiones o cosas por iniciativa propia o por no hacer nada o quedarnos callados,no solo y necesariamente con el dinero,las causas entre otras es una educación sin principios y valores en el seno de la célula social que es la familia,la falta de una educación de calidad,el contar con maestros improvisados la mayoría y de carrera con deficiente preparación académica y muchos deshonestos que se venden al mejor postor y con títulos comprados, políticos y gobernantes con ansias y ambición inmensa de poder,sin escrúpulos cuya única meta y objetivo es enriquecerse, violando las leyes y permitiendo la impunidad por conveniencia y por fuero,convirtiendo al país en un colectivo de pobres, gandallas que no pierden la oportunidad de aprovechar cualquier situación para sacar ventajas pasando por quién se pueda o se deje y en otro rubro más peligroso para la sociedad,la inseguridad imperante, por entre otras cosas principales, la marginación y la pobreza generada por la actuación de los gobiernos traidores que hemos padecido y por la oligarquía formada por unas cuantas familias que detentan el poder de la riqueza bien o mal habida y que son los que realmente gobiernan el país con el único fin de beneficiarse y dejar en la pobreza a millones de mexicanos con la consabida consecuencia ya sea desaparecer a las clases miserables bajas y necesitadas que buscan sus sustento en el peor de los casos delinquiendo con agresiones,robos asesinatos y secuestros principalmente a los seres más desprotegidos que somos la clase media de nuestra sociedad que ya ha tendido a desaparecer por la falta de oportunidades y desarrollo económico y social de nuestro país,gobernado por incapaces,sin perfil,corruptos y vendepatrias que nos han llevado al fracaso social y de subdesarrollo con la complacencia y omisión o acción de nosotros mismos,que han saqueado nuestros recursos naturales y se han llevado nuestras riquezas,sin tomar conciencia y defenderlos patrióticamente,por lo que somos culpables de nuestras propias desgracias.
 
(Leonel Ordaz)