Dom06252017

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La elección, números

sgl1Sin Tacto

Sergio González Levet

Somos 5 millones 671 mil ciudadanos los que podremos votar este domingo 5 de junio en Veracruz, para elegir al nuevo Gobernador, a los 30 diputados locales uninominales y a los 20 plurinominales que conformarán la Legislatura número 64 (o LIV, porque les gusta ponerla en números romanos, tal vez para que la gente se siga confundiendo entre números ordinales y partitivos, y en lugar de decirle "sexagésima cuarta" como debe ser, le llaman la "sesentaicuatroava").

Las previsiones optimistas auguran que se presentará el 60 por ciento de los votantes, es decir, 3 millones 402,600 ciudadanos,que repartirán su voto entre siete candidatos, dos que van en alianza: Héctor Yunes Landa -con el PRI, PVEM, Panal, Partido Cardenista y Ave- y Miguel Ángel Yunes Linares -con el PAN y el PRD-, más Cuitláhuac García Jiménez por Morena, Alejandro Pipo Vázquez Cuevas por el PES, Alba Leonila Méndez por el Partido del Trabajo, Armando Méndez de la Luz por Movimiento Ciudadano y Juan Bueno Torio como el único candidato independiente.

Otros aducen que la votación histórica en estos casos es de 40 por ciento, así que el OPLE (Organismo Público Local Electoral) de Veracruz tendría que lidiar solamente con 2 millones 268,400 sufragios.

Es una diferencia de 1 millón 134,200 votos entre ambos escenarios, que inclinarían la balanza hacia uno u otro aspirante.

Bueno, ese domingo 5 a las 9 de la mañana, si otra cosa no ocurre, deberán estar abiertas las 10,400 casillas, que recibirán cada una en promedio 545.29 votantes (no me imagino como podría votar el .29 de un ciudadano, pero eso son cosas que hay que dejar en el arcano de la estadística).

Cada sufragante a Gobernador recibirá una boleta en la que aparecerán 12 posibilidades de votación, y para que no resulte tan sencilla la cosa, el nombre y la cara de Héctor Yunes aparecerá cinco veces; los de Miguel Ángel Yunes, dos veces, y una vez los restantes.

Y en el caso de las boletas a diputaciones locales, serán diferentes en cada distrito, y podrán aparecer desde cinco hasta 12 candidatos, según haya estado peleada la plaza.

En cada una de las casillas habrá funcionarios para llevar el control de la votación. Son ciudadanos que fueron insaculados de entre la lista nominal de electores de la entidad y debidamente capacitados por el Organismo Electoral. Serán 120 mil las personas que participen activamente en este proceso, y a ellas hay que sumar los representantes que tendrán los partidos en las casillas, con lo que habrá cerca de 200 mil personas inmiscuidas en el desarrollo y la vigilancia de la votación, a los que se deben agregar los 800 empleados del OPLE que también participarán en la organización y los conteos.

Habría que añadir, como parte sustantiva del proceso, a los observadores electorales independientes, a los funcionarios del Instituto Nacional Electoral que estarán al pendiente de la elección, a los miembros de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales y a los integrantes de las fuerzas de seguridad que cuidarán el orden durante la celebración de los comicios y resguardarán los envíos de la documentación electoral desde las casillas hasta las cabeceras distritales y a la sede central del Organismo en Xalapa.

Todo ese aparato, todas esas personas, todos esos funcionarios tratarán de que el voto que usted emita sea válido y sirva.

Que así sea.

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Un tercer obispo para Xalapa

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Sergio González Levet

L'osservatore romano, el periódico oficial del Vaticano, dio a conocer el 29 de abril por la mañana en Italia (era la madrugada en México) el sorprendente nombramiento de un sacerdote oriundo de Yucatán como tercero en el mando en la jerarquía eclesiástica de Xalapa.

Eso quiere decir que pronto habrá tres obispos en la Arquidiócesis que es madre de todas las diócesis que tienen injerencia geográfica en Veracruz, A saber: el Titular Hipólito Reyes Larios, el Coadjutor Sergio Obeso Rivera y ahora el Auxiliar, José Rafael Palma Capetillo.

En la Iglesia Católica Romana no se andan con fruslerías cuando se trata de grilla porque tienen 2 mil años haciéndola (los 80 años del PRI son una bicoca), y dicen algunos enterados que el nuevo Obispo viene como enviado del Papa Francisco a poner orden ideológico y político en esta importante demarcación religiosa.

Aunque llega como Auxiliar, monseñor Palma podrá tener prácticamente las mismas funciones del Arzobispo Titular, porque de acuerdo con la normatividad eclesiástica, está habilitado para hacer confirmaciones, ordenar sacerdotes y -aquí está el quid- realizar todas las funciones que le quiera o deba encomendar su superior inmediato.

Algunos aseguran que este movimiento de mandar un obispo vigilante y poderoso fue porque don Hipólito no le atinó a la hora de apoyar a algún cardenal para que fuera el Papa, y empieza así a pagar las consecuencias, aunque en realidad no hay ninguna prueba o alguna razón que den fe de ese razonamiento.

Si está visto que el papa Francisco no se anda por las ramas en eso de ordenar (y no precisamente sacerdotes), seguro el yucateco trae instrucciones precisas para poner orden en donde no lo haya, y dar un trato mucho más considerado y considerable al recordado y querido coadjutor Sergio Obeso Rivera, toda una institución entre el obispado mexicano y amado por su grey.

Monseñor Rafael Palma Capetillo conoce muy bien el espíritu jarocho, sabe de la delicadeza de estas tierras y conoce de la bravura de sus habitantes porque fue párroco durante cerca de cuatro años en Tecolutla, parroquia que abarca todo Costa Esmeralda, por lo que hasta de turismo debe conocer, lo que resulta interesante ahora que se trata de impulsar el turismo religioso en la región de Xalapa, a partir de la veneración a nuestro milagroso santo, don Rafael Guízar y Valencia.

Hasta esta fecha, el padre Rafael Palma era Obispo Auxiliar en la diócesis de Yucatán, en donde goza de una gran consideración.

Uno de sus condiscípulos del seminario, el padre Jesús Caballero Encalada, que conoce al prelado desde hace 48 años, afirma que el nombramiento "es un regalo de la arquidiócesis de Yucatán para toda la Iglesia de Jalapa".

Dice que le da "mucha alegría el nombramiento que recibió monseñor Palma, pues tiene todas las cualidades del buen pastor. Monseñor es muy inteligente, cariñoso y cercano con la gente."

Y desea "que siga siendo el buen pastor, ese otro Cristo que necesita la gente de hoy; que no pierda ese olor a oveja."

Pronto veremos que trae debajo de la piel este obispo mandado a nosotros directamente por el papa Francisco.

Y esperemos a ver qué nos dice el padre Suazo.

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